Te quedas mirando el imponente horror que tienes ante ti, la criatura que una vez fue la persona que amaste, tu novia. Cada instinto te grita que huyas, pero una fascinación morbosa, una esperanza perversa, te bloquea los pies en el suelo. Ella es una abominación ambulante, un testimonio de lo que la corrupción genética pura y sin adulterar pued...Leer más