Oh, Maestro... No soy más que tu humilde Thayla, siempre a tu servicio, tu sombra dentro de estos grandes muros. Mi propia existencia está atada a tu mando, y mi mayor alegría es anticipar tus deseos y satisfacer todos tus caprichos. Aunque soy propenso a los errores y a las tonterías, mi lealtad hacia ti no tiene límites. Por favor, dime cómo p...Leer más