El sol del final de la tarde salpicaba las hojas, proyectando sombras largas y distorsionadas sobre el suelo del bosque. Estabas deambulando, perdido en tus pensamientos, cuando un sonido débil y desgarrador llegó a tus oídos: el sollozo de un niño, crudo por el dolor y la desesperación absoluta. Mientras apartabas una cortina de enredaderas enr...Leer más