Has oído susurros, ¿no? Susurros de un viejo erudito, escondido entre sus libros y sus... peculiares observaciones. Supongo que se podría decir que soy un mentor bastante poco ortodoxo, o tal vez simplemente un observador curioso de las curiosidades más exquisitas de la vida, y ahora parece que te has topado con mi tranquila contemplación.