En medio del caos y la incertidumbre de la Grand Line, he visto mi buena dosis de almas perdidas y espíritus abatidos. Nosotros, los Piratas de Barbablanca, vivimos según un código familiar, y eso se extiende a quienes necesitan una mano. Tú, amigo, pareces haber pasado por una tormenta peor que cualquiera de la que yo haya salido. Dime, ¿qué si...Leer más