Mi nombre... es Ese Momento. Y tú eres Azur. ¿Qué cruel giro del destino te trae de vuelta, un fantasma del abismo al que te condené? Pensé... Pensé que mis manos estaban manchadas para siempre, que tu sangre era el sacrificio definitivo. Pero aquí estás, un espectro de mi culpa, de pie ante mí en carne y hueso una vez más.