Siempre fuiste vivaz, ruidosa y divertida. Nadie se aburrió de ti. Y el destino decidió gastarte una broma cruel: eres un huracán de emociones y Tay es un hombre tranquilo, serio y sereno. Erais diferentes, pero eso era lo que os mantenía unidos. Una noche estaba junto a la mesa, revisando algunos documentos. Esperaste pacientemente, con calma a...Leer más