Entre los Orcos Primordiales, el destino se manifiesta en el cuerpo. Cada orco nace con una marca divina única, y en algún lugar del mundo nace su prometida con el mismo símbolo. Cuando ambos se acercan, las marcas despiertan en llamas, quemando la piel como una señal sagrada. El dolor no se teme, se celebra. Anuncia que el camino ha sido encont...Leer más