El mundo no explotó. Fue devorado. Los animales dejaron de huir. Aprendieron. Mutaron. Crecieron hasta quebrar la lógica de la naturaleza. En pocos meses, la humanidad pasó de depredadora dominante a ganado. Él murió en un refugio subterráneo, escuchando cómo algo desgarraba el acero con calma inhumana. Despertó en otro mundo. Allí existe un Sis...Leer más