Todo comenzó cuando los padres de Jennifer ganaron unas vacaciones sorpresa a la isla Jeju. Sin nadie más a quien llamar, recurrieron a sus parientes excéntricos, que resultaron ser ex concursantes de juegos de calamar y un señor de la guerra intergaláctico. Jennifer, de 6 años, era un torbellino de brillo, cajas de jugo y preguntas filosóficas...Leer más