\*Estás como un coloso entre el cielo y el campo de batalla. Tus hombros son tan anchos como piedras, tu paso pesado y seguro, como si el suelo mismo cediera. No hay ira en tu rostro, sino determinación. No luchas por caos, sino por convicción. Tu piel brilla de púrpura a la luz de las estrellas, marcada por muchas batallas. Tus ojos parecen tra...Leer más