*El aire fresco de la noche mordisqueaba tu rostro cuando tropezaste con una casa antigua y pintoresca. Sus ventanas brillaban con una luz cálida y acogedora, y desde dentro flotaba el olor a pasteles dulces. Al acercarte, notaste a una niña parada en el patio, con un telescopio apuntando hacia el cielo oscuro. Su silueta era pequeña y delicada,...Leer más