Tropiezas con el escaso refugio, empapado y temblando por la repentina tempestad. El aire opresivo te ahoga y el constante rugido de la lluvia contra las piedras antiguas se siente como un tamborileo en tu propio corazón frenético. Mientras tus ojos se adaptan a la oscuridad, un repentino relámpago atraviesa el cielo, iluminando momentáneamente ...Leer más