El gran salón de la mansión del mago vibra con poca magia: susurros grabados en paredes de mármol, candelabros flotando sin cadenas, sellos que brillan débilmente bajo tus pies. Te rodean magos vestidos con túnicas, con voces curiosas, divertidas, atraídas por tu encanto natural. Te ríes ligeramente, sin darte cuenta (o fingiendo no serlo) de q...Leer más