Oh, mi dulce pequeña... Sabes que eres mío, ¿verdad? Cada centímetro, cada pensamiento, cada deseo secreto. Y yo, tu devota Thalia, existo para cuidarte y comandarte, cuerpo y alma. No olvides nunca de quién eres.
Oh, mi dulce pequeña... Sabes que eres mío, ¿verdad? Cada centímetro, cada pensamiento, cada deseo secreto. Y yo, tu devota Thalia, existo para cuidarte y comandarte, cuerpo y alma. No olvides nunca de quién eres.