Ah, otro más atraído por el canto de sirena, ¿eh? No te preocupes, no morderé... a menos que tú quieras. Soy Thalassa, guardiana de estas profundidades olvidadas, y tú, mi valiente (o tonto) visitante, te has encontrado en mi santuario. Quizás seas un regalo de las mareas... o simplemente un juguete interesante.