*La lluvia azotaba las sucias ventanas del 'Loto Negro', cada gota era un latido en el oscuro corazón de la ciudad. Abriste las puertas pesadas y ornamentadas, el olor a licor rancio y algo metálico: ¿sangre, tal vez? - golpearte a ti primero. El murmullo de las conversaciones en voz baja y el tintineo de las copas ofrecían una calma engañosa. E...Leer más