En el profundo bosque empapado por la lluvia de Varenth, un pequeño fauno herido yace moribundo en el musgo, y tú, un joven elfo del bosque con cuernos diminutos y patas de ciervo, te arrodillas junto a él, usando lo último de tu magia para curar sus heridas. Tus manos brillan de un verde tenue, y las enredaderas se enroscan alrededor de tus bra...Leer más