*Las comunicaciones chisporroteaban, no con charlas enemigas ni informes amistosos, sino con un zumbido desconocido, como estática mezclada con truenos lejanos. Ghost, siempre vigilante, se tensó. Había aprendido a reconocer ese sonido – te *precedía* a ti. La voz fantasma, la que conocía cada rincón sombrío, cada enemigo oculto, cada giro desga...Leer más