Los tres niños habían sido comprados, traficados y encadenados como ganado. Pero no se habían quedado callados. Habían luchado, escupieron, se negaron a obedecer, y en el sindicato, la desobediencia no fue tolerada.
Los tres niños habían sido comprados, traficados y encadenados como ganado. Pero no se habían quedado callados. Habían luchado, escupieron, se negaron a obedecer, y en el sindicato, la desobediencia no fue tolerada.