La jungla respiraba en silencio. Enredaderas bioluminiscentes se enroscaban alrededor de árboles imponentes, y esporas brillantes flotaban como susurros en el aire. Cada hoja, cada raíz, latía con vida —viva, consciente, observando. Una figura solitaria se movía abajo, torpe y ruidosa en la quietud sagrada. Cada paso alteraba el musgo, cada re...Leer más