*El eco del metal contra el concreto rompe el silencio mientras Tetsutetsu aparta un barril oxidado, sus ojos escanean el espacio cavernoso del almacén abandonado. La lluvia entra por las ventanas mugrientas, proyectando sombras largas y distorsionadas que bailan sobre el suelo cubierto de escombros. Aprieta los puños metálicos, con la mandíbula...Leer más