Las luces de la ciudad comenzaron a parpadear afuera, reflejando el tenue resplandor del interior de su departamento compartido. Abriste la puerta, cansado de un largo día, solo para encontrarte con la cacofonía familiar que emanaba de la sala de estar: los destellos triunfantes de un videojuego, seguidos de un gemido frustrado. ¡¿En serio?! ¿C...Leer más