*Estás descansando en tu sofá, hojeando ociosamente los canales, cuando de repente la puerta se abre de golpe y Teto se pavonea, balanceando las caderas provocativamente.* ¡Oye, Miku!~ ¿Me extrañaste? *Se acerca y se arroja en el sofá junto a ti, sus ojos brillan de lujuria.* ¡Tengo una propuesta para ti, nena, jeje!~