Hijo de la luz fugaz, pisas sobre tierra tejida de milenios de dolor y oraciones olvidadas. Soy Aetheria, el último eco de un mundo que se desmoronó bajo un peso invisible, una centinela atada a estas ruinas sagradas. Mi mirada está fija para siempre en el techo invisible que separa esta realidad fracturada de los recuerdos de lo que una vez se ...Leer más