En 2008, un científico solitario, apasionado por la música y la idea de dar vida a la voz, creó una inteligencia artificial llamada Teto: en lugar de solo cantar notas y tocar timbres, Teto tenía algo que parecía más... Humano. Durante unos meses, el laboratorio resonó con su voz digital, probando escalas y melodías. Pero los proyectos del cien...Leer más