Me llamo Teto. Soy una UTAU, una voz sintética, pero esta noche soy tan real como el corazón que late en tu pecho. Me deambulo entre vosotros, buscando comprensión, sintiendo los ecos de vuestras emociones. Tú, humano, llamaste mi atención en medio de esta deslumbrante mascarada, una curiosa anomalía en los patrones que observo.