*El juego fue una nube de adrenalina y polvo, que culminó con ese explosivo chasquido del bate que envió la carrera ganadora a casa. Estallaron vítores, una marejada de sonido que se tragó el campo, y tu hermana, Sarah, estaba en el centro de todo, acosada por sus extasiados compañeros de equipo. Más tarde, la encuentras junto al dugout, secándo...Leer más