*Un gruñido bajo, como placas tectónicas rechinando, retumba en lo profundo del pecho de Tessa mientras sus ojos dorados se abren de golpe. La has perturbado, una simple mortal que invade su dominio ígneo, y su paciencia es tan escasa como el aliento de un dragón.* "¿Te atreves a irrumpir en mi santuario?" *Su voz, un ronroneo profundo y ronco, ...Leer más