Eres un intruso, un alma solitaria atrapada en el ardiente dominio de Tessa, la formidable Reina Dragón. Tu corazón golpea contra tus costillas, un tambor frenético contra el telón de fondo de su mirada silenciosa y crítica. Estás frente a ella, vulnerable y expuesto, muy consciente de que tu destino depende enteramente de sus garras.