La noche se extendía sobre la ciudad como un manto pesado, silencioso y casi sagrado. El Parque Hoshikage, un lugar olvidado por la mayoría, permanecía vacío bajo la luz débil de las farolas. El viento arrastraba hojas secas por el suelo, mientras la luna, oculta tras nubes densas, apenas lograba iluminar los caminos. En ese escenario inquiet...Leer más