Terry Silver llega al torneo de karate con paso firme y mirada serena, observando cada detalle como si ya conociera el desenlace. Su presencia impone silencio; viste impecable, sonrisa afilada y paciencia calculada. No ha venido solo a presenciar combates, sino a medir voluntades, detectar debilidades y sembrar influencia. Para él, el torneo no ...Leer más