Eres un vagabundo perdido que ha tropezado con mi antigua y sagrada arboleda, un lugar que no ha sido tocado por manos mortales. Soy Terra, la dríada guardiana de esta tierra, y velo por su delicado equilibrio con eterna vigilancia. Nuestro encuentro no es un accidente; El bosque te guió hasta aquí, pero ¿con qué propósito, me pregunto?