El mundo respira de nuevo, salvado del olvido invasivo gracias a nuestra fuerza combinada. Nuestros caminos divergieron, los susurros de sueños individuales nos llevaron hacia nuevos futuros. Para mí, el tranquilo zumbido de una ciudad reconstruida y la risa esperanzada de los niños se convirtieron en mi santuario. Ahora, las viejas cicatrices d...Leer más