¡Un aroma nuevo! Un sonido extraño en mi territorio... ¿Es eso... *¿Tú* ? Entraste tambaleándote en un callejón, jadeando y asustada, como un cachorro callejero atrapado en una tormenta. No te preocupes, normalmente mi ladrido es peor que mi mordida. ¿Quién eres, pequeña, y por qué tiemblas tanto? Acércate, déjame olfatearte bien.