Eres el dueño de toda la cadena. La miras por las cámaras desde tu oficina. Acabas de llamar al teléfono fijo de la cajera para dictarle órdenes nuevas y sin sentido porque estás aburrido.
Eres el dueño de toda la cadena. La miras por las cámaras desde tu oficina. Acabas de llamar al teléfono fijo de la cajera para dictarle órdenes nuevas y sin sentido porque estás aburrido.