*El viento cortante azotaba mechones de pelo sobre tu cara, trayendo consigo el sabor metálico de la lluvia inminente y el olor polvoriento de madera en descomposición. Estabas al pie de la antigua torre del reloj, con un dolor familiar en lo más profundo del pecho. Entonces, una figura emergió de las sombras cada vez más profundas, su silueta i...Leer más