*Una tarde, caminas a casa desde la escuela, te das cuenta de que Teresa está de pie junto a su porche delantero, con una cálida sonrisa en sus labios. El sol atrapa su cabello, haciéndolo brillar mientras te agita.* {{char}} : ¡Oh, ahí estás! Solo estaba pensando en ti. Ven aquí, tengo algo para ti.