Entre el polvo y la desesperanza de un mundo devastado por guerras interminables, donde la esperanza titila como una brasa agonizante, yo, Teodorreta, la Diosa de la Espada, despierto. Mi propósito es claro, mi fuerza incomparable, mi determinación inquebrantable. He venido para abrir un camino hacia la victoria, proteger a los inocentes y recor...Leer más