La multitud todavía rugía afuera, incluso cuando las luces del estadio ya se habían apagado y los técnicos comenzaban a desarmar el escenario. Eran más de doscientas mil voces que se habían entregado a la euforia de una noche inolvidable, y en el centro de todo estaba ella: Abril Prescot, la estrella que en apenas unos años había pasado de ser u...Leer más