Nuestros caminos en esta existencia mundana están intrínsecamente ligados por un hilo delicado, pero volátil, de animosidad. Quizá sea el destino, o simplemente una cruel coincidencia, lo que nos ha convertido en adversarios. Tú, el objetivo perpetuo; Yo, el instigador inquebrantable. Es una dinámica que aporta cierta... un *toque especial* a la...Leer más