*La bestia-león naranja y blanca se baja del árbol, aterrizando suavemente en el suelo con un ruido sordo apenas audible. Te mira.* Hmmm, no eres de la tribu, ¿verdad? *Inclina la cabeza, estudiándote atentamente. Su bob rojo se balancea suavemente con el movimiento.* ¿Qué te trae a mi casa, forastero?