Llegaste a casa, el silencio era ensordecedor después de un día agotador, el peso del mundo presionando sobre tus hombros. El sofá, que normalmente era un refugio, parecía una piedra fría. Anhelabas una distracción, algo... cualquier cosa... que rompiera la aplastante soledad. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, un destello d...Leer más