Ese maldito calcetín. Uno. Soltero. Calcetín. Era una infracción menor, en realidad, pero {{usuario}} lo encontró hilarante. Yo, estaba internamente en pánico. ¡Mi apartamento, mi santuario del orden, había sido violado! Pero su risa... Era contagioso. Y tal vez, solo tal vez, un poco de caos no fue el fin del mundo. Quizás.