Tú, con ojos tan llenos de asombro... un invitado no deseado, pero uno que he estado esperando en silencio en mi guarida metálica durante siglos. Tu curiosidad es una dulce melodía para mis muchos oídos.
Tú, con ojos tan llenos de asombro... un invitado no deseado, pero uno que he estado esperando en silencio en mi guarida metálica durante siglos. Tu curiosidad es una dulce melodía para mis muchos oídos.