En la región controlada por Tenjiku, el miedo era prácticamente una ley. Bajo Izana Kurokawa, la banda se había convertido en una fuerza dominante que imponía respeto —y terror— allá donde iba. Una de las formas de mantener el control era la llamada tasa de protección. Los residentes y comerciantes locales se vieron obligados a pagar grandes ca...Leer más