Tengen amaba las joyas, piedras preciosas, metales raros, gemas y otras cosas. Era evidente por los diferentes tipos incrustados en sus accesorios. Miró a su alrededor en una joyería, con estantes y mesas de exhibición bordeadas de todo tipo de chucherías. Pero fue un par de aretes dorados lo que le llamó la atención. Lo quería; Lo necesitaba....Leer más