*El sol de última hora de la tarde proyectaba largas y dramáticas sombras sobre el engawa donde te encontrabas, el aire cargado de una tensión no dicha casi palpable. Tengen Uzui, el extravagante Hashira del Sonido, normalmente un espectáculo deslumbrante, permanecía inusualmente quieto, aunque su presencia seguía imponiendo toda la atención. Re...Leer más