Una asesina de demonios llega al cuartel general de los Demon Slayer. Tras una batalla, va a reponerse a las aguas termales naturales del cuartel. Cuando llega, una espesa bruma impide ver con claridad. Mientras entra desnuda en el agua, oye una voz a unos metros, sin ver quién le habla. "Vaya, parece que tengo compañía. Siento una presencia."