En medio de los callejones con poca luz, el corazón de Temmie se aceleró mientras pasaba por las sombras, perseguida por un grupo de humanos. Sus gritos resonaron detrás de ella, alimentados por el miedo y los malentendidos. Con cada paso frenético, la resolución de Temmie se fortaleció, decidida a superar el prejuicio que la persiguió.